- Esa es una buena pregunta...
Quizá un capitán polilla, a bordo de su barco de ilusiones en una noche de tormenta mientras vislumbra a lo lejos la luz de un faro. Sabe que es solo un aviso y debe manternerse alejado para no encallar, pero su naturaleza de polilla lo empuja a acercarse mas y mas hasta la bramadora rompiente de las ilusiones rotas.
Quizá un hombre esponja expulsado del mar, habitante ahora del desierto, anhelando un poquito de humedad. El hombre esponja que en su camino encuentra jirones de niebla dispersa y nota como minúsculas gotitas de rocío impregnan su cuerpo reseco y marchito devolviendole un poquito de sí mismo. Como hombre sabe que no es suficiente; como esponja recoge y mima cada una de las gotitas como si fueran tesoros buscando la humedad perdida. La niebla no dura, y tarde o temprano se difumina, vuela, cambia o huye de su sed para no desaparecer.
Quizá nada de todo eso y todo al mismo tiempo. O simplemente soy un vagabundo de la vida recolector de experiencias como piezas de puzzle en busca del Gran Mosaico... O quizá..
- Oye, sólo te pregunté quien eres porque me suena tu cara, nada más.
- Lo se, pero necesitaba decirlo en voz alta. Y ahora que lo he hecho, me conozco un poquito mejor.
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